El Paso envejece rápidamente y enfrenta enormes desafíos sociales

Omayra Gárces
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El número de adultos mayores de 65 años en el condado de El Paso aumentó 45% entre 2015 y 2025, reflejando una transformación demográfica con importantes retos para la salud y los servicios comunitarios.

El condado de El Paso atraviesa una transformación demográfica sin precedentes. Mientras durante la última década el crecimiento de la población menor de 65 años fue inferior a las 4,000 personas, el número de adultos mayores de 65 años aumentó en más de 42,000, incluidos casi 15,000 habitantes de 75 años o más. Estas cifras, basadas en estimaciones de la Oficina del Censo de Estados Unidos, muestran que una comunidad históricamente joven está entrando en una nueva etapa marcada por el envejecimiento de su población.

Este cambio responde a una combinación de factores como el aumento de la esperanza de vida, la disminución de los nacimientos, la reducción de la inmigración y la salida constante de adultos jóvenes en busca de mejores oportunidades económicas. El fenómeno obliga a replantear la forma en que la comunidad se prepara para atender las necesidades de una población cada vez más longeva.

Un cambio demográfico que avanza con rapidez

Las cifras reflejan la magnitud de la transformación. En 2015, uno de cada nueve habitantes del condado de El Paso tenía 65 años o más. Diez años después, esa proporción aumentó a uno de cada seis residentes, mientras que el número de personas mayores creció 45%.

En contraste, la población infantil disminuyó significativamente. El número de menores de 18 años cayó 10% durante la última década, incluyendo una reducción del 18% entre los niños menores de cinco años. El crecimiento de la población menor de 65 años fue prácticamente nulo, lo que confirma que el envejecimiento no solo responde a una mayor longevidad, sino también a una menor incorporación de nuevas generaciones.

El «tsunami plateado» y sus desafíos para la salud

La directora ejecutiva de la Paso del Norte Health Foundation, Tracy Yellen, señala que El Paso forma parte de un fenómeno nacional conocido como el «tsunami plateado», caracterizado por el rápido crecimiento del sector de adultos mayores.

Ante este escenario, la fundación presentará en septiembre una Iniciativa de Envejecimiento Saludable, orientada a fortalecer la preparación de la comunidad frente a los nuevos desafíos.

Los resultados de una evaluación de necesidades realizada este año evidencian la magnitud del reto. Entre los adultos mayores de 65 años en el condado, el 30% vive con diabetes, el 67% padece hipertensión, el 15% enfrenta la enfermedad de Alzheimer y el 28% presenta dificultades para desplazarse.

A estos problemas se suman enfermedades crónicas, deterioro cognitivo, movilidad limitada, aislamiento social, falta de información confiable y las crecientes exigencias para quienes brindan cuidados a familiares mayores.

«Queremos asegurarnos de que nuestras comunidades se estén preparando para involucrarse y apoyar a los adultos mayores y a sus cuidadores, para que todos podamos vivir más sanos y por más tiempo», afirmó Yellen.

Más años de vida, pero también mayores necesidades

El incremento de la esperanza de vida también explica parte del cambio demográfico. De acuerdo con el Instituto de Métricas y Evaluación de Salud (IHME) de la Universidad de Washington, tanto hombres como mujeres del condado de El Paso viven, en promedio, ligeramente más que los promedios estatal y nacional.

Para las mujeres nacidas en 2014, la esperanza de vida alcanzó los 82.5 años, un aumento de 4.9% respecto a 1980. En el caso de los hombres, la expectativa llegó a 76.9 años, lo que representa un incremento de 6.8% durante el mismo periodo.

Aunque la pandemia de COVID-19 provocó una disminución temporal en la esperanza de vida a nivel mundial, Estados Unidos comenzó a recuperar esos niveles a partir de 2023, prolongando la tendencia hacia una población cada vez más longeva.

Una tendencia nacional que impacta con mayor fuerza a El Paso

El envejecimiento de la población no es exclusivo de El Paso, pero en esta región ocurre con mayor intensidad que en el resto del país.

Entre 2015 y 2025, la población estadounidense de 65 años o más aumentó 35%, alrededor de 10 puntos porcentuales menos que el crecimiento registrado en el condado de El Paso.

De igual manera, la disminución de la población infantil también es más pronunciada. Mientras un reporte reciente de The Wall Street Journal señala que el número de menores de 18 años en ciudades estadounidenses con más de 500,000 habitantes cayó 6% durante la última década, en El Paso la reducción alcanzó el 10%.

Estas diferencias muestran que la región fronteriza enfrenta un proceso de envejecimiento más acelerado que el promedio nacional, con implicaciones importantes para los sistemas de salud, la economía, la vivienda y los servicios sociales.

El acelerado envejecimiento de la población representa uno de los cambios demográficos más importantes que ha experimentado el condado de El Paso en las últimas décadas. El aumento sostenido de adultos mayores, combinado con la reducción de nacimientos y la salida de población joven, está modificando la estructura social de la comunidad y plantea nuevos desafíos para las autoridades, las instituciones de salud y las familias.

Prepararse para esta realidad implicará fortalecer la atención médica, ampliar los servicios de apoyo para cuidadores, promover comunidades más accesibles e impulsar políticas públicas que favorezcan un envejecimiento saludable y digno. Más que una tendencia estadística, el envejecimiento de El Paso es una transformación estructural que exige planificación y acciones coordinadas para garantizar una mejor calidad de vida a una población que continuará creciendo en los próximos años.

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