El cruce ganadero de Santa Teresa, Nuevo México, reabrirá el próximo 24 de septiembre, luego de permanecer cerrado durante más de 20 meses debido a las restricciones sanitarias relacionadas con el gusano barrenador.
La reapertura fue anunciada el 17 de septiembre por la secretaria de Agricultura de Estados Unidos, Brooke Rollins, y representa una medida relevante para el sector ganadero de Chihuahua.
De acuerdo con estimaciones del sector, alrededor de 250 mil cabezas de ganado están listas para ser exportadas hacia Estados Unidos, con un valor aproximado de 500 millones de dólares. La suspensión de los cruces afectó durante meses a productores, ranchos, empleos y actividades relacionadas con la exportación de ganado.
LEER MÁS: BRP destinará más de $2 millones a proyectos sociales
Gestión del sector ganadero
Durante el periodo de cierre, la Unión Ganadera Regional de Chihuahua mantuvo comunicación con autoridades mexicanas y estadounidenses para dar seguimiento al proceso sanitario y a las condiciones necesarias para la reapertura.
Su presidente, Álvaro Bustillos, participó en reuniones con funcionarios del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) involucrados en el proceso. La organización también trasladó las inquietudes de los productores chihuahuenses a las autoridades responsables de las negociaciones.
Bustillos pertenece a una familia dedicada a la ganadería desde hace tres generaciones. Su abuelo, originario de Namiquipa, inició la actividad ganadera familiar, continuada posteriormente por su padre.
La reapertura es resultado de la participación de distintos actores, entre ellos productores, organizaciones ganaderas, autoridades estatales, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA), el Gobierno de México y autoridades sanitarias de Estados Unidos.
El reto sanitario continúa
La reapertura del cruce no elimina el principal desafío que originó las restricciones: la presencia del gusano barrenador del ganado.
Al 12 de septiembre, los reportes citados de SENASICA registraban 294 casos acumulados en 44 municipios de Chihuahua.
Ante este escenario, el sector enfrenta el reto de fortalecer la vigilancia epidemiológica, la trazabilidad del ganado, la atención veterinaria y la coordinación sanitaria entre México y Estados Unidos.
La condición sanitaria del hato es un factor determinante para mantener abiertas las exportaciones, por lo que el control de la plaga continuará siendo una prioridad para productores y autoridades.
Una oportunidad para agregar valor
La reapertura también plantea un reto de mayor alcance para la ganadería de Chihuahua: incrementar el valor económico generado por el sector.
Para los productores, el siguiente paso será recuperar la capacidad de exportación y mantener los controles necesarios para evitar la propagación del gusano barrenador. Las autoridades sanitarias, por su parte, deberán continuar con las labores de vigilancia, inspección y coordinación binacional.
El cruce de Santa Teresa vuelve así a incorporarse a la operación comercial ganadera entre Chihuahua y Estados Unidos, después de más de 20 meses de restricciones. La continuidad de las exportaciones dependerá de la evolución de la situación sanitaria y del cumplimiento de las medidas acordadas entre ambos países.