Precios alcanzan niveles históricos
Los precios de la carne de res en Estados Unidos volvieron a marcar récords y no hay señales de que bajen pronto. En mayo, los consumidores pagaron en promedio 7.06 dólares por libra de carne molida, un aumento de 13% respecto al mismo mes del año pasado, según datos de la Oficina de Estadísticas Laborales.
Por su parte, el precio promedio de los bistecs se ubicó en 12.80 dólares por libra. Aunque registró una ligera baja mensual de 1.7%, sigue siendo 16% más caro que hace un año.
Menos ganado, más presión sobre los precios
El principal factor detrás de este incremento es la reducción del hato ganadero estadounidense, que se encuentra en su nivel más bajo en 75 años. Años de sequía y el aumento en los costos de producción han frenado la recuperación del sector.
Los productores han sido cautelosos para aumentar sus rebaños, lo que ha mantenido limitada la oferta de ganado y ha contribuido a que los precios continúen al alza.
La mosca barrenadora agrava el problema
A la escasez de ganado se suma ahora una nueva amenaza: la mosca barrenadora del Nuevo Mundo. El reciente brote detectado en terneros de Texas representa el primer caso de este parásito en el ganado estadounidense en casi cinco décadas.
Aunque la plaga no representa un riesgo para el consumo de carne, sí afecta la operación de la industria al complicar el traslado de animales y aumentar los costos de control sanitario.
Crece la preocupación en la industria
Especialistas advierten que las medidas para contener el brote podrían generar nuevas restricciones al movimiento de ganado, reduciendo aún más la oferta disponible en el mercado.
Analistas de Stephens señalaron que la principal preocupación no es la seguridad alimentaria, sino que las cuarentenas y controles sanitarios profundicen la escasez de ganado, manteniendo la presión sobre los precios de la carne en los próximos meses.