Baja la inflación, pero el bolsillo sigue bajo presión
Aunque la inflación anual en Ciudad Juárez mostró una desaceleración durante la primera quincena de mayo al ubicarse en 3.40 por ciento, para muchas familias la sensación en el bolsillo continúa siendo distinta. El reciente reporte del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), reflejó una disminución frente al 4.86 por ciento registrado en el mismo periodo de 2025.
Sin embargo, en los hogares fronterizos persiste la percepción de que los productos básicos, alimentos y servicios siguen aumentando de precio, obligando a ajustar gastos y modificar hábitos de consumo.
Ciudadanos perciben que el dinero ya no alcanza
María Sánchez, de 54 años, comentó que el incremento en los costos cotidianos ha reducido significativamente el poder de compra de las familias. Señaló que actualmente con 2 mil pesos adquiere menos productos que hace apenas unos meses, situación que la ha llevado a eliminar algunos artículos de su lista habitual.
“Sí se nota mucho. Lo que compraba antes con 2 mil pesos era mucho más y ahora es menos. Tratemos de economizar nuestros gastos, todo va en aumento”, expresó.
Aunque las cifras oficiales muestran una moderación en el ritmo inflacionario, consumidores consideran que los precios todavía permanecen elevados, especialmente en productos de uso diario y servicios básicos.
Especialistas atribuyen desaceleración a factores temporales
El presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos en Finanzas (IMEF), Alejandro Sandoval, explicó que mayo suele ser un periodo en el que la inflación tiende a estabilizarse debido a ajustes estacionales en tarifas y subsidios, particularmente en el servicio eléctrico.
Indicó que este comportamiento podría ayudar a mantener una tendencia a la baja en la inflación, aunque advirtió que algunos productos continúan registrando incrementos importantes, como el jitomate, el gas doméstico, las loncherías y el transporte aéreo.
Por su parte, el doctor Ricardo Melgoza, profesor investigador, explicó que la inflación se calcula considerando distintos elementos que integran la canasta básica, por lo que algunos precios pueden disminuir mientras otros continúan aumentando, generando una percepción distinta entre la población.
El desafío económico sigue presente para las familias
Melgoza señaló que el impacto real de la inflación se refleja principalmente en los hábitos de consumo de las personas. Explicó que actualmente una comida en restaurante puede superar los 200 pesos por persona, cuando anteriormente el gasto rondaba entre 120 y 130 pesos.
El investigador destacó que, aunque los indicadores económicos oficiales son útiles para medir tendencias generales, no siempre representan completamente la realidad cotidiana que enfrentan las familias.
Mientras tanto, a nivel nacional, la inflación anual también mostró una desaceleración al colocarse en 4.11 por ciento, ligeramente por debajo del 4.22 por ciento reportado anteriormente. Pese a ello, especialistas coinciden en que todavía existe cautela sobre la evolución de los precios durante los próximos meses.