Inflación general sorprende con una desaceleración mayor a la prevista
La inflación en México mostró una moderación más pronunciada de lo esperado durante la primera quincena de junio, ofreciendo señales positivas para los consumidores y los mercados financieros. De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró una tasa anual de 3.55%, su nivel más bajo desde la segunda quincena de octubre de 2025.
El resultado se ubicó por debajo de las expectativas de los analistas consultados por Reuters, quienes proyectaban una inflación de 3.77%. La cifra refuerza la tendencia de desaceleración observada en los últimos meses y acerca nuevamente la inflación al objetivo establecido por el Banco de México.
Inflación subyacente continúa descendiendo
A pesar de la mejora en la inflación general, el componente subyacente —considerado el indicador más relevante para evaluar la trayectoria de los precios en el mediano plazo— continúa mostrando cierta resistencia.
Durante la primera mitad de junio, la inflación subyacente se ubicó en 4.12% anual, ligeramente por debajo del 4.15% registrado en la quincena previa. Con ello, acumuló nueve quincenas consecutivas de desaceleración, una señal favorable para la estabilidad de precios.
Sin embargo, este indicador permanece por encima del rango objetivo de Banxico, que busca mantener la inflación en 3%, con una variación de un punto porcentual hacia arriba o hacia abajo.
Banxico mantiene cautela ante presiones persistentes
La permanencia de la inflación subyacente en niveles superiores a la meta alimenta las expectativas de que el Banco de México mantenga una postura cautelosa respecto a futuros ajustes en la política monetaria.
Aunque la desaceleración de la inflación general abre espacio para una eventual flexibilización monetaria, las presiones en algunos servicios y mercancías continúan siendo un factor de preocupación para la autoridad monetaria.
Los especialistas consideran que Banxico seguirá evaluando cuidadosamente la evolución de los precios antes de definir nuevos movimientos en la tasa de referencia, con el objetivo de consolidar el proceso desinflacionario sin comprometer la estabilidad económica.
Perspectivas favorables, pero con retos por delante
Los datos más recientes sugieren que la inflación continúa avanzando hacia niveles más consistentes con el objetivo del banco central. No obstante, los analistas advierten que aún existen riesgos que podrían dificultar una convergencia más rápida, entre ellos la volatilidad de los precios internacionales, los costos de algunos servicios y posibles presiones derivadas del entorno económico global.
La combinación de una inflación general en descenso y una inflación subyacente que sigue cediendo gradualmente fortalece las expectativas de estabilidad para la segunda mitad del año. Sin embargo, el comportamiento de los precios en los próximos meses será clave para determinar el ritmo de las decisiones de política monetaria y el impacto sobre el consumo, la inversión y el crecimiento económico del país.