Entre el bullicio de la frontera norte y el trazado laberíntico de sus calles, Ciudad Juárez resguarda una de las leyendas urbanas más perturbadoras de México: la historia de un indigente conocido como ‘El Loco Police’, cuyo cuerpo en descomposición habría contaminado el suministro de agua que bebieron miles de juarenses.
El relato, que se ha transmitido de generación en generación, transporta a los habitantes de la ciudad a mediados del siglo pasado, específicamente al año 1947.
Un personaje querido en el centro de la ciudad
En aquella época, ‘El Loco Police’ era un vagabundo inconfundible que deambulaba con regularidad por las inmediaciones de la catedral y la antigua Presidencia Municipal —el edificio que hoy alberga el Centro Municipal de las Artes (CMA). A pesar de padecer problemas de salud mental, el hombre era considerado inofensivo e incluso gozaba del aprecio de gran parte de la comunidad.
Su peculiar apodo y su presencia constante en el corazón de la ciudad lo habían convertido en un personaje conocido por comerciantes, transeúntes y vecinos del sector.
La desaparición y las primeras anomalías
Todo cambió cuando ‘El Loco Police’ desapareció de la noche a la mañana. Nadie supo dar razón de su paradero. Sin embargo, poco tiempo después, los vecinos del centro comenzaron a reportar anomalías en el suministro de agua potable.
De acuerdo con la leyenda, el agua comenzó a llegar con restos de tela y un persistente sabor a carne podrida, algo jamás antes experimentado por los residentes de la zona. Las quejas no se hicieron esperar y pronto las autoridades municipales se vieron obligadas a intervenir.
El hallazgo grotesco en el tanque de almacenamiento
La inspección se centró en el gigantesco tanque de almacenamiento de agua ubicado en lo que entonces era parte de la infraestructura hidráulica de la ciudad, justo donde hoy se encuentra el Centro Municipal de las Artes.
Cuando las cuadrillas abrieron el enorme depósito, la escena que contemplaron fue, según relatos de la época, grotesca y escalofriante: el cuerpo de ‘El Loco Police’ flotaba en un avanzado estado de descomposición.
Todo indicó que el indigente había caído accidentalmente al tanque y había muerto ahogado. Lo más perturbador, sin embargo, era que sus restos se habían estado disolviendo lentamente en el agua que durante días —o quizás semanas— abasteció a cientos de hogares en el corazón de Ciudad Juárez.
Una leyenda que perdura
No existen registros oficiales fehacientes que confirmen la veracidad del suceso, pero la historia de ‘El Loco Police’ se ha convertido en una de las leyendas urbanas más arraigadas de la frontera. Para muchos juarenses, es un relato de advertencia sobre la infraestructura olvidada y los riesgos ocultos tras los servicios públicos.
Décadas después, el nombre de ‘El Loco Police’ sigue flotando —nunca mejor dicho— en la memoria colectiva de Ciudad Juárez, recordando aquel macabro episodio en el que miles de personas bebieron, sin saberlo, agua contaminada por los restos de un hombre que, en vida, fue parte del paisaje cotidiano del centro histórico.