En 1964, los presidentes Adolfo López Mateos y Lyndon B. Johnson se reunieron en la frontera entre Ciudad Juárez y El Paso para concretar la entrega simbólica de El Chamizal. Con ese gesto, se ponía fin pacífico a más de cien años de tensiones por un territorio de 177 hectáreas que hoy disfrutan como parque tanto juarenses como visitantes.
Pero, ¿cómo se llegó a ese desenlace? La historia comenzó mucho antes, en medio de guerras, ríos cambiantes y décadas de negociaciones fallidas.
El origen: un tratado y un río caprichoso
Todo se remonta al 2 de febrero de 1848, cuando México y Estados Unidos firmaron el Tratado de Guadalupe-Hidalgo, que puso fin a la guerra entre ambas naciones. México cedió entonces los territorios que hoy son California, Arizona, Nevada, Utah y partes de Colorado, Nuevo México y Wyoming. El tratado establecía que la frontera sería delimitada por el Río Bravo.
Sin embargo, las intensas lluvias modificaron el cauce del río, y El Chamizal quedó del lado estadounidense. Comenzaba así un conflicto que se prolongaría por más de un siglo.
Benito Juárez y la primera reclamación
La primera acción formal para recuperar el territorio la emprendió el presidente Benito Juárez en 1864, cuando envió al canciller Sebastián Lerdo de Tejada a negociar. Pero las décadas pasaron y las conversaciones diplomáticas no bastaron. Hubo que recurrir a la vía jurídica.
El 15 de mayo de 1911, una Comisión Internacional de Arbitraje con sede en El Paso, Texas, dictó una sentencia favorable a México: el territorio de El Chamizal le pertenecía. En México se celebró la noticia, pero los estadounidenses impugnaron el fallo. El asunto quedó nuevamente en el limbo.
El diálogo entre López Mateos y Kennedy
Habría que esperar hasta 1962. El presidente Adolfo López Mateos recibió en México a John F. Kennedy. Durante esa visita, el mandatario mexicano planteó el tema de El Chamizal con firmeza. La conversación, según versiones, duró casi dos horas.
Una anécdota revela el carácter de aquel diálogo: ante la insistencia de López Mateos, Kennedy preguntó a su traductor: «Pregúntele que cuánto vale el pedazo de tierra». La respuesta del presidente mexicano fue contundente: «Dígale que no soy agente de bienes raíces».
La devolución anunciada
El 18 de julio de 1963, López Mateos anunció que El Chamizal sería devuelto íntegramente a México. «Un siglo va a cumplirse, el año entrante, desde que El Chamizal mexicano pasó a la ribera opuesta del Río Bravo. Al verle reintegrarse a la orilla que es la suya, mi único deseo es que todos los mexicanos nos unamos en el propósito de que su restitución a nuestra Patria fortalezca en nosotros el sentimiento de la solidaridad nacional», declaró.
La ceremonia de 1964
El 25 de septiembre de 1964, un año después del asesinato de Kennedy, se realizó la ceremonia simbólica de entrega, transmitida en vivo por radio y televisión. Más de 80 mil personas, mexicanos y estadounidenses, se dieron cita en la frontera.
El presidente Lyndon B. Johnson resumió el significado del momento: «El Chamizal es un símbolo de que los problemas más agudos pueden ceder ante las armas de la paz».