«Voy al Chuco». La frase es común en el estado de Chihuahua y en otras regiones del norte de México, pero pocos conocen la historia detrás de esta peculiar forma de referirse a Estados Unidos.
El origen de la expresión se remonta a un negocio familiar ubicado en El Paso, Texas, llamado Shoe Company (Compañía de Zapatos). Las siglas del establecimiento —Shoe Co.— se pronunciaban en inglés como «shu co», una sonoridad que con el uso popular fue mutando hasta convertirse en «chuco».
Cuenta la tradición oral que los trabajadores del lugar solían decir «voy al chuco» para referirse a su centro laboral. Con el tiempo, la expresión comenzó a utilizarse para nombrar a El Paso mismo y, posteriormente, se extendió a cualquier territorio del otro lado de la frontera.
El nacimiento del pachuco
Pero «El Chuco» no solo dio nombre a una ciudad o a todo Estados Unidos. La expresión también está en el origen de una de las subculturas más emblemáticas de México y la comunidad mexicoamericana: los pachucos.
Se habla de que el concepto «pachuco» surgió como una variante de la frase «vamos pal’ Chuco». Originalmente, la palabra se utilizaba para referirse a quienes cruzaban desde Ciudad Juárez, Chihuahua, hacia El Paso, Texas. Con el paso del tiempo, el término evolucionó para denominar todo un estilo de ser, hablar y vestir que floreció principalmente durante las décadas de 1940 y 1950.
Quien llevó la figura del pachuco a la cultura popular mexicana fue Germán Valdés, mejor conocido como «Tin Tan». El actor, cantante y bailarín adoptó en sus películas el Zoot suit —el traje extravagante, de tallas más grandes que el portador, acompañado de sombrero de ala larga, zapatos de charol y cadenas—, así como gran parte del vocabulario aprendido de la cultura chicana. Ese mismo atuendo fue también utilizado por comunidades afroamericanas cercanas al jazz, así como por jóvenes de barrios judíos e italianos en Estados Unidos.
¿»Chuco» o «Chucko»? Otra versión del origen
Existe una interpretación adicional sobre la raíz del término. En el reportaje «Pachucos», de Elisa Esquivel Cauich, publicado por Meer, se sostiene que la palabra proviene de la «mexicanización» de la frase «para el chucko».
Según esta versión, la referencia es nuevamente El Paso, Texas, pero el origen sería el verbo inglés chuck, que significa «arrojar» o «lanzar». La razón: la ciudad estadounidense era uno de los puntos donde la patrulla fronteriza aprehendía y deportaba a muchos connacionales que cruzaban de manera ilegal. Así, quienes lograban pasar a Estados Unidos decían «vamos pa’l chucko», es decir: vamos para donde nos arrojan, nos corren, nos deportan. Esta interpretación le otorga a la palabra una connotación profunda vinculada a la experiencia de la clase laboral migrante.
Mirada desde la literatura: Octavio Paz y el pachuco
El escritor y Nobel mexicano Octavio Paz dedicó un espacio fundamental al análisis del pachuco en su ensayo «El pachuco y otros extremos», contenido en su obra El laberinto de la soledad (1950).
Paz escribió sobre ellos: «Los «pachucos» no reivindican su raza ni la nacionalidad de sus antepasados. A pesar de que su actitud revela una obstinada y casi fanática voluntad de ser, esa voluntad no afirma nada concreto sino la decisión —ambigua, como se verá— de no ser como los otros que los rodean. El «pachuco» no quiere volver a su origen mexicano; tampoco —al menos en apariencia— desea fundirse a la vida norteamericana».
Legado cultural
A pesar del tiempo, los pachucos siguen siendo un símbolo de resistencia cultural e íconos de la identidad chicana. La cultura chicana conserva gran parte de su estilo, y todavía hoy hay quienes salen a bailar danzón luciendo un llamativo Zoot suit.
Su influencia también ha llegado a la música. Entre las canciones más recordadas inspiradas por esta subcultura destacan «Pachuco», de la banda mexicana La Maldita Vecindad, y «Los Chucos Suaves», del compositor mexicoamericano Lalo Guerrero, contemporáneo del movimiento.
Como reza la letra de Guerrero:
«Los chucos suaves bailan rumba,
- bailan la rumba y le zumba,*
- bailan guaracha sabroson,*
- el botecito y el danzón.»*